viernes, 26 de agosto de 2016

Por la laicidad, la Democracia y la liberación de las ocultadas

El Conseil d`État de Francia ha anulado las prohibiciones municipales en contra del burkini.
Aquí.
No ha entendido la raíz del problema: no se trata de  prohibir una manera de vestir sino una ideología que atenta contra todo un catálogo de derechos fundamentales y, en definitiva, contra la de Democracia y la igualdad "real" entre los hombres y las mujeres.

Que la izquierda francesa, salvo Manuel Valls,  no lo vea es preocupante; que no lo vean algunas mujeres supuestamente "liberadas", dramático.




El acorazado Otekin sólo en VOSE

Quieren ahora acorazar el nombre de Otegi, el profeta de "los nuevos tiempos".

Cien personalidades (sic) apoyan el texto salido de la pluma de Sastre.

Lo mejor es  el "otra vez más", en amarillo: el eterno agravio, el victimismo profesionalizado, la razón de ser de todo independentista que se precie.

Aquí.

A los lectores de estas líneas queremos llamar la atención sobre un grave problema que afecta a la calidad de la democracia en este lugar y en este momento: Se trata de que se está procediendo a un serio atentado, otra vez más, a los principios mismos de la democracia, al intentarse impedir que Arnaldo Otegi, a quien -entre a otros muchos- la apertura de nuevos tiempos en este país tanto debe, ocupe, por medio de las urnas, un puesto de alta responsabilidad en el futuro. Nosotros invitamos a quienes pueden hacerlo a que acoracen su nombre contra este gran atropello, y manifiesten la legitimidad de su candidatura a la más alta magistratura de este país. ¡Por el derecho de Arnaldo Otegi a presentar su candidatura! ¡Demos la debida fuerza a este mensaje!


En la versión en inglés el traductor, en un ataque de dignidad, se ha negado a traducir lo del "acorazamiento".




We want to attract the attention of these lines readers to a serious problem affecting the quality of democracy in this place and at this time. The problem is that, once again, a serious attack against the principles of democracy is being undertaken, with the attempt to hinder Arnaldo Otegi; to whom -among many others- the arrival of a new time to this country owes so much; from holding, through the ballots, a high office in his future. We invite those who are able to do it, to add their name against this outrage and express to the highest judicial office in this country the legitimacy of Arnaldo Otegi's candidacy. For Arnaldo Otegi's right to stand as a candidate! Lets strengthen this message!


En la versión en euskera, hasta donde alcanzo, tampoco sale la ocurrencia (des)sastriana, que es le autor de la vrsión original.


Lerro hauen irakurleei hemen eta orain demokraziaren kalitateari eragiten dion arazo larri baten berri eman nahi diegu: Herri honetan agertoki berriak irekitzearren – beste askoren artean- ekarpen funtsezkoa egin duen Arnaldo Otegik hautetsontzien bidez etorkizuneko kargu bat har dezan ekiditeko saioa, beste behin ere, demokraziaren oinarrizko baloreei eginiko erasoa da. Beraz, aukera duten guztiei honako gonbidapena egiten diegu: eraso larri honen aurka bat egin dezatela eta hautagaitza honen zilegitasuna adierazi diezaietela herri hontako erakunde gorenei. Arnaldo Otegik bere hautagaitza aurkezteko eskubidearen defentsan. Eman diezaiogun bultzada mezu honi!

El burkini no es una fashion

El burkinismo no es una fashion  procedente de Burkina Faso.
Ni una moda rompedora en las playas de Europa o del Norte de África o de Oriente Próximo.

No hace falta que lo digan mujeres musulmanas marroquíes, que también.
Aquí.


Tener que argumentar, a estas alturas, que el uso del burkini no tiene nada que ver con la libertad vestimentaria de cualquier ser humano en democracia provoca cierto sonrojo.

Pero lo haré, o al menos lo intentaré.

El burkini es un símbolo político de adscripción a una ideología concreta llamada "islamismo".
Y tiene que ver (por desgracia para la mayoría de los que la practican, con mayor o menor obediencia y devoción, más activa o más pasivamente, más cultural o más moralmente) con una religión monoteísta llamada el Islam (o la fe musulmana basada en el Corán), que lleva unos cuantos años (unas tres décadas largas) siendo secuestrada por ciertas corrientes políticas e individuos de poder en determinadas partes del planeta (que todos podríamos ubicar en un mapa geográfico virgen) y que está proliferando también fuera de esos lugares, y también en Occidente.

El islamismo es un movimiento político que básicamente  propugna que la religión musulmana y, en especial, la interpretación que de ella hacen estos ideólogos, invada todos los ámbitos: el personal, el familiar, el social, el civil y el político. Es una dictadura. Así de claro.

El islamismo es el principal enemigo de la religión musulmana. Y uno de los peores enemigos de la libertad y la dignidad humanas. Que la izquierda multiculti y cierta derecha asimilada no lo quiera ver sólo agrava el problema y no hace sino dar alas al populismo trumpista, lepeniano y orbanista

El islamismo persigue a las personas en su identidad más personal, quiere acabar con la individualidad de todo ser humano, esa individualidad que es lo único que nos hace a todos libres e iguales. Y se ceba especialmente en las mujeres.


Llevar burkini es un acto político "objetivo" de propaganda de una ideología claramente no democrática ni respetuosa con los derechos básicos de las personas. Las palabras: "sumisión (no sólo sexual) de la mujer al hombre" resumen bastante bien la quintaesencia de la filosofía que anida en esa ideología política.

Y eso es así, diga lo que diga, pretenda lo que pretenda y sienta lo que sienta la portadora de un burkini, de un velo integral o de cualquier atuendo que cosifique a la mujer con arreglo a una ideología de sumisión al varón; ideología que halla su fundamento, lo torticeramente que se quiera, en una religión concreta.

El Derecho, el ordenamiento jurídico, la Ley, en los países democráticos, debería legislar sobre esta materia de manera objetiva, y trazar los límites de la libertad de expresión frente a una ideología contraria a la Democracia y a los derechos humanos, como es el la ideología que difunde el islamismo.


Hay que impedir que las nietas sean menos libres que lo fueron sus abuelas, al menos en las democracias, ya que en las dictaduras es otro cantar: primero habría que coadyuvar a que desaparezcan, lo cual es cuento largo y no entra en este post de campo.


Pero todo el mundo ha de saber que Democracia es también la libertad de NO poder llevar burkini (entre otras muchas cosas).

Es fundamental para poder seguir la senda del progreso humano luchar contra el fundamentalismo islamista. Fundamental.

El burkinismo es el rostro visible y más "obscenamente destapado" del fascismo, hoy.



Las gordas en Navidad por favor

La prueba de la puerilización política que se vive en España es el debate sobre lo grave que sería que unas nuevas y repetidas elecciones se celebrasen el día de Navidad. Un sacrilegio o una provocación para algunos, hasta el punto que se especula con que Rajoy habría buscado justamente esa fecha para meter presión a sus rivales (y deseados cooperadores necesarios).



Como si lo sustancial fuera que las elecciones cayeran en esa fecha, y no por qué han de repetirse por tercera vez unas elecciones: la falta de voluntad de negociar y el sólo vetar por parte de la mayoría de los actores políticos. Hasta Coalición Canaria, tan moderanisma y pactista, vetaba ayer ciertos aspectos del pacto PP-C's para poder prestar su concurso.


Aquí  el catedrático Carreras aportando su contribución y abogando ¡por reformas legislativas!, que necesitan, por cierto, de un consenso que,es de lo van más cojas precisamente las fuerza políticas.



A mí en cambio me parece una fecha muy adecuada el día de Navidad, entre otras cosas porque es un día en que mucha gente se queda en su sitio (mucho más loco sería un día de agosto, por ejemplo) y, sobre todo, porque  la ocasión daría un ambientazo a la fecha; y viceversa. Qué mejor para repolitizar la vida familiar, y por ende civil,  que tanto lo necesita.

Y los que viajan por Navidades siempre puede votar por correo, como siempre se ha hecho.

No creo que muchos ciudadanos designados para estar en las mesas electorales se lo tomasen a mal, tampoco, por razones conocidas de cuñadismo y suegrismo rampantes y acechantes.

No creo, sinceramente, que un publicista hubiera dado con una mejor fecha para unas elecciones tan importantes, tan gordas como éstas, la de a ver si a la tercera va la vencida.

Y además no creo que después de estas elecciones navideñas hubiera unas cuartas, "por falta de ignorancia", que decía Cantiflas.



jueves, 25 de agosto de 2016

¿Contra qué Cat?

¿Contra Cataluña? ¿Contra Catalunya? (Y no le dan ni una regalía a Arcadio).

Aquí.

La expo con el Franco ecuestre decapitado va a traer una cola de cometa chino XXL.

El día en que se aborde con serenidad y ciencia en el "principat" todo este asunto del franquismo y Cataluña, habrá concluido la Transición de verdad.


Lo más probable es que ese día nunca llegue, pues las nuevas naciones (y las viejas) necesitan del humus esencialista de la mentira y del mito para ser.
Para ser en contra de.

Todas buscan su batalla del campo de los mirlos.



Grimegia

A los ciudadanistas se les acaba, dicen, la paciencia por la tomadura de pelo pepera.
El pacto ahora me lo quito, ahora me lo pongo.
¿Qué esperaban del ADN del escorpión en mitad del río cruzado?
Girauta pide "por favor" que el PP le permita votar por Rajoy el martes, en horario socialista de matinée; o cuando sea.
Aquí.

Empieza a ser patética tanta extra broma, tanta grimegia.






Partit dels Socialistes (Obrers) de Catalunya

En el PSC andan a la greña con que si un plan B o un vía canadiense o un jamón  federal con chorreras; más que nada para tener algo a lo que hincarle el diente el once de septiembre.
Aquí.

Los estragos del independentismo se llevarán por delante al socialismo obrero catalán; bueno, a lo poco que queda de él.

United Colors of Otegi

Un@s dicen que si Otegi puede o no presentarse lo han de decidir los vascos con y en las urnas. Que lo contrario sería cargarse la democracia, secuestrarla, saltársela. Hablan de horizontalidad. Será horizonte de kilómetro cero.


Espada, el desfacedor de falacias, la desmonta, as usual.
El terrorismo, como la guerra, no es sino otro modo de hacer política.

Aquí.

Los Otegistas y sus aliados activos o pasivos deberían tal vez plantearse organizar una consulta participativa a la catalana, a lo 9-N, con urnas reciclables de cartón: y obtener resultados parejos: 90 y mucho pico % por y para Otegi; participación del 30 y poco pico %. Así se harían un selfie estupendo, que es por lo que se pirra todo nacionalismo emergente.

Con todo, lo más obsceno de todo este chou son los colorines con que se está publicitando todavía, y hasta que se cumplan las decisiones de la JEC, la "marca" Otegi en la cartelería y demás mercadotecnia: un híbrido de los colores corporativos de Google y de United Colors of Benetton. Los colores de la diversidad y de la vida.


Con lo bien que le habría ido el negro riguroso de luto.
Elegante, además, e ideal para daltónicos.


Por qué somos ya postfactuales...

...y encima nos refocilamos en ello.

Más madera en la guerra contra la fanta-política...



Por qué somos "postfact"

por Peter Pomerantsev en la revista Granta (número de agosto de 2016)


Y aquí debajo una tradu exprés:

Mientras su ejército se anexionaba con un total descaro Crimea, Vladimir Putin apareció en televisión y, con una sonrisa burlona, le dijo al mundo que no había soldados rusos en Ucrania. No estaba tanto mintiendo como diciendo que la verdad no importa. Y cuando Donald Trump se inventa hechos a su antojo y afirma que vio a miles de musulmanes en Nueva Jersey vitoreando la caída de las torres gemelas, o que el gobierno mexicano envía a propósito a los "malos" inmigrantes a los EE.UU., y  los organismos de verificación de datos consideran que el 78 % de las  declaraciones de Trump  son falsas, pero él sigue siendo candidato a la presidencia, entonces parece más claro que el agua que los hechos ya no importan mucho en la tierra de los hombres libres. Cuando la campaña del Brexit anuncia 'Vamos a darle a nuestro Sistema Nacional de Salud (NHS) los 350 millones de libras que la UE nos birla cada semana' y, tras  ganar el referéndum,  esa reivindicación apenas provoca un encogimiento de hombros por parte de un líder del Brexit, que lo tilda de mero “fallo”, mientras que otro correligionrio lo justifica como "eso era una mera aspiración",  está claro que estamos viviendo en un mundo postfactual; o postverídico . No es simplemente un mundo donde los políticos y los medios de comunicación mienten -siempre han mentido- sino que es un mundo en el que no importa si se dice la verdad o no.

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Se debe a la tecnología? ¿A la  globalización económica? ¿Al final de la Historia de la filosofía? Hay una especie de alegría adolescente en sacudirse el peso de los hechos, esos pesados símbolos de la educación y de la autoridad, recordatorios de nuestro lugar y limitaciones en el mundo;  pero ¿por qué está produciendo esta rebelión ahora mismo?

Muchos culpan de ello a la tecnología. En vez iniciar una nueva época de búsqueda de la verdad, la era de la información permite que se difundan mentiras en lo que los "techies" llaman "fuegos digitales incontrolados". Y para cuando un fact-checker  pilla una mentira, otras muchas miles ya han sido ya creadas, y la proliferación de las “cascadas de desinformación” hace que la irrealidad se habrá paso imparable. Lo único que importa es que la mentira se puede cliquear, y lo determinante es que alimente los prejuicios existentes en la gente. Los algoritmos desarrollados por empresas como Google y Facebook se basan en las búsquedas y en los clics anteriores, por lo que con cada búsqueda y cada clic uno no ve sino confirmados sus propios prejuicios. Las redes sociales, principal fuente de noticias para la mayoría de los estadounidenses hoy en día, nos introducen en cámaras de resonancia  de personas con mentalidad similar, y nos alimentan sólo con las cosas que nos hacen sentir mejor, sean éstas verdaderas o no.

También la tecnología podría tener influencias más sutiles en nuestra relación con la verdad. Pero los nuevos medios de comunicación, con sus miles de pantallas y  reproducciones , hacen de la realidad algo tan fragmentado que ésta se vuelve inasible, empujándonos hacia (o permitiéndonos huir) a realidades virtuales y fantasiosas. La fragmentación, combinada con las desorientaciones propias de la globalización, deja a la gente anhelando un pasado más seguro; y genera nostalgia. "El siglo XXI no se caracteriza por la búsqueda de lo novedoso” escribió la fallecida filóloga ruso-estadounidense Svetlana Boym, “sino por la proliferación de nostalgias:. nacionalistas nostálgicos y cosmopolitas nostálgicos, ambientalistas nostálgicos y nostálgicos urbafílicos (amantes de las ciudades) intercambian fuego de píxeles en la blogosfera”. Así, los ejércitos de trolls de Putin venden en la Red sueños de un Imperio Ruso y de una Unión Soviética redivivos; Trump tuitea: “Hagamos grande América otra vez”; los partidarios del Brexit sueñan con una Inglaterra perdida en Facebook; mientras que las “snuff movies” virales del ISIS glorifican un Califato mítico. La “nostalgia restauradora”, argumenta Boym, se esfuerza en reconstruir la patria perdida con “determinación paranoica”, y  piensa en sí misma en términos de "la verdad y la tradición"; se obsesiona con los grandes símbolos y “renuncia al pensamiento crítico en aras de los lazos afectivos . . . En casos extremos, puede crear una patria fantasma, por la cual uno está dispuesto a morir o a matar. La nostalgia no reflexiva pueden engendrar monstruos”.

La huida a las tecno-fantasías se nutre de la incertidumbre económica y social. Si todos los hechos coinciden en decir que uno no tiene ningún futuro económico, entonces,  ¿para qué quiere nadie saber nada de los hechos? Si uno vive en un mundo donde un pequeño acontecimiento en China conduce a la pérdida de calidad de vida en Lyon; donde el  Gobierno de cada país parece no tener control sobre lo que está pasando; entonces, la confianza en las viejas instituciones con autoridad -políticos, académicos, medios de comunicación- se tuerce, lo cual lleva, por ejemplo, a que el líder del Brexit Michael Gove afirme que los británicos "ya han tenido bastante de tanto experto", o a las broncas de Trump a los medios de comunicación, a los que tacha de "lamestream' (paticojos o irrelevantes), o al florecimiento de sitios web de noticias alternativas. Paradójicamente, las personas que no confían en los medios de comunicación "mainstream", según muestra un estudio de la Universidad Northeastern, son más propensas a tragarse la desinformación. "Sorprendentemente, los consumidores de noticias alternativas, que son los usuarios que tratan de evitar la “manipulación de masas” de los medios de comunicación generalistas, son los que más se presta a dejarse inocular de afirmaciones falsas". [1]
El sano escepticismo acaba en una búsqueda de conspiraciones descabelladas. La televisión controlada por el Kremlin de Putin ve conspiraciones estadounidenses debajo de cada piedra; Trump especula con que el 11-S fue una acción “interna”; y parte de la campaña del Brexit puso a Gran Bretaña en el punto de mira de un complot germano-franco-europeo.

"No hay información objetiva", afirman  los jefes de las redes de propaganda de Putin, Dmitry Kiselev y Margarita Simonyan, cuando se les  pidió que explicaran los principios editoriales que permiten que las teorías de la conspiración se presenten igual de válidas que una investigación basada en pruebas. El canal internacional del Kremlin, Russia Today, pretende dar un punto de vista "alternativo", pero en la práctica esto significa que el editor de una revista marginal de extrema derecha sea tan creíble, en su papel de tertuliano, como un académico universitario, haciendo que una mentira sea tan digna de ser retransmitida por la tele como pueda serlo un hecho. Donald Trump juega a algo similar cuando invoca rumores sin pies ni cabeza como si fueran opiniones razonables, opiniones “alternativas”, o fomenta cosas tales como que Obama es musulmán y que su rival Ted Cruz tiene un pasaporte canadiense escondid; siempre, eso sí, con la advertencia-coartada del: "Hay mucha gente que lo comenta. . . "[2]

Esta equiparación entre la verdad y la falsedad procede (y se beneficia) de un relativismo y de un tardío post-modernismo de lo más invasivo, que, en los últimos treinta años, ha saltado del mundo académico al de los medios de comunicación y a todos los demás ámbitos. Esta escuela de pensamiento ha hecho suya la máxima de Nietzsche según la cual no hay hechos sino sólo interpretaciones: cada versión de los hechos no sería más que un relato en el que las mentiras pueden quedar justificadas como "un punto de vista alternativo" o "una opinión" ya que "todo es relativo" y "cada uno tiene su propia verdad" (y en Internet realmente eso es así) .

Maurizio Ferraris, uno de los fundadores del movimiento Nuovo Realismo y uno de los críticos más convincentes de la postmodernidad, sostiene que estamos viendo la culminación de más de dos siglos de pensamiento. La razón de ser de la Ilustración era hacer posible el análisis del mundo, desgajando el derecho a definir la realidad de la autoridad divina para dárselo a la razón individual. El "pienso luego existo" de Descartes trasladó la sede del conocimiento a la mente humana. Pero si lo único que se puede conocer es la propia mente, entonces, como dijo Schopenhauer, "el mundo es mi representación".  A finales del siglo XX, los posmodernos fueron más allá, afirmando que "no existe nada fuera del texto", y que todas nuestras ideas sobre el mundo proceden de los modelos del poder que se nos imponen. Esto nos ha llevado a un silogismo, que Ferraris sintetiza así: "Como toda realidad se construye con el conocimiento, y el conocimiento es construido por el poder, ergo toda realidad se construye desde el poder. Por lo tanto,  la realidad es una construcción del poder, lo cual la hace tan detestable (si por "poder" se entiende el poder que nos domina) como maleable (si por "poder" queremos decir "nuestro poder").

El postmodernismo primero se presentó como algo emancipador, una forma de liberar a la gente de los relatos opresivos a los que había sido sometida. Pero, como señala Ferrari, "el advenimiento del populismo mediático proporcionó el mejor ejemplo de un adiós a la realidad que no ha sido en absoluto emancipador". Si la realidad es infinitamente maleable, en tal caso Berlusconi, quien tanto influyó en Putin, puede argumentar con razón:  "¿No te das cuenta de que algo no existe -una idea, un político o un producto- a menos que salga en la tele?" [3]. En tal caso, también, la administración Bush podría legitimar una guerra basada en información errónea. "Cuando actuamos, nosotros creamos nuestra propia realidad', le dijo al New York Times un cualificado asesor de Bush (se cree que fue Karl Rove) en la cita en que se centra Ferraris; "y mientras está usted estudiando esa realidad -juiciosamente, como usted lo hará-, nosotros vamos a actuar de nuevo, creando nuevas realidades “.

Para colmo de males, al decir que todo conocimiento es poder (opresor), el postmodernismo echó por tierra cualquier argumento en contra del poder. En su lugar postuló que "dado que la razón y el intelecto son formas de dominación, la liberación deberá hallarse en los sentimientos y el cuerpo, que son, de por sí, revolucionarios". El rechazo de todo argumento basado en hechos y su sustitución por las emociones se convierte en un bien en sí mismo. Podemos escuchar el eco político de todo ello en el pensamiento de Arron Banks, financiador de la campaña “Salgamos de la  UE”: "La campaña en favor de la permanencia presentaba hechos, hechos y sólo hechos . Y esto, simplemente, no funciona. Tienes que conectar con la gente emocionalmente. Éste es el éxito de Trump". Ferraris ve el origen del problema en la respuesta de los filósofos ante el auge  de la ciencia en el siglo XVIII.  A medida que la ciencia se hizo cargo de la interpretación de la realidad, la filosofía se tornó más anti-realista, con el fin de retener un ámbito en el que todavía poder desempeñar un papel.

Cuando intento dar sentido al mundo en que crecí y en el que vivo -un mundo enmarcado en mi caso por Rusia, la Unión Europea, el Reino Unido y los EE.UU.- no necesito retrotraerme muy lejos para encontrar un momento en que los hechos sí importaban. Recuerdo que los hechos parecían ser enormemente importantes durante la Guerra Fría. Tanto los comunistas soviéticos como los capitalistas de las democracias occidentales se basaban en hechos para demostrar que su ideología tenía razón. Los comunistas, sobre todo, hacían trampas, pero al final perdieron porque no lograron hacer valer sus tesis por más tiempo. Cuando les pillaron mintiendo, reaccionaron con indignación. Y es que en aquellos tiempos era importante ser considerado como alguien preciso.

¿Por qué eran importantes para ambos lados los hechos? Porque los dos proyectos estaban tratando, al menos oficialmente, de probar una idea de progreso racional. La ideología, el relato y el uso de los hechos tenían que ir pues de la mano. Por otra parte, tal como me comentó el empresario de medios y activista Tony Curzon Price: durante una guerra, el liderazgo y la autoridad son importantes para mantenerse a salvo. Se mira hacia a los líderes en busca de hechos; y los líderes los hacen recaer sobre ti.

Luego llegó la década de los 90. No hubo más progreso por el que luchar, nada que debiera probarse. Los datos se alejaron de los relatos  políticos. Esto tuvo su lado bueno: fue un tiempo de hedonismo y éxtasis, un aturdimiento que nos permitía ignorar los hechos de nuestras cuentas bancarias y endeudarnos tanto como quisiéramos . Sin hechos ni ideas, los nuevos amos de la política fueron los asesores de los partidos políticos y los politólogos. En Rusia, las tradiciones zaristas y de la KGB que han conformado movimientos políticos “títeres” se han entremezclado con triquiñuelas propias de relaciones públicas occidentales para crear una democracia-acorazado-Potemkin en la que el Kremlin manipula todos los relatos y a todos los actores políticos, desde la extrema izquierda a la extrema derecha. Esto comenzó en 1996, cuando se utilizaron partidos falsos y falsas noticias para salvar al presidente Yeltsin; y la cosa proliferó hasta convertirse en un modelo de "política virtual" imitado en toda Eurasia (el asesor de Trump, Paul Manafort, trabajó en el entorno  del Kremlin en 2005 para ayudar Putin a moldear al aspirante a presidente Yanukovich en Ucrania). En el Reino Unido la tendencia se plasmó en la meteórica carrera de Alastair Campbell, un portavoz de prensa, que no era un cargo electo, considerado tan influyente que la sátira política más aguda del momento de él “el interino del poder” en el país. En los EE.UU.  todo comenzó con la primera Guerra del Golfo, a la que Baudrillard describió como una pura invención de los medios de comunicación; y con todo el jolgorio montado por Bill Clinton. Luego hubo la segunda Guerra del Golfo y la ya legendaria cita de Rove  de "somos nosotros los que creamos la realidad".

Pero a pesar de todo su cinismo, los asesores políticos y politólogos todavía estaban tratando, en ese momento, de crear una remedo de verdad. Sus relatos tenían vocación de ser coherentes, incluso si andaban algo escasos de hechos. Cuando la realidad les alcanzó -la opinión pública siguió tragando en Moscú, pero estallaron las mentiras  sobre Irak  y la bolsa se derrumbó-,  la reacción fue la de cargar más la suerte y negar que los hechos importaran en absoluto;  y en hacer un fetiche del hecho de dejar de preocuparse por los hechos . Esto reporta muchos beneficiosa los gobernantes; pero también es un alivio para los votantes. Putin no necesita hacer valer una historia más convincente: sólo tiene que dejar claro que todo el mundo miente, socavar la superioridad moral de sus enemigos y convencer al pueblo de que no hay alternativa a él. "Cuando Putin miente descaradamente quiere que Occidente diga que él miente”, nos cuenta el politólogo búlgaro Ivan Krastev, “pues así puede apuntar al otro y decirle: pero vosotros también mentís". Y es que si todo el mundo miente, todo vale; , ya sea en la vida personal de cada cual o a efectos de invadir un país extranjero.

Es ésta una (funesta) alegría. Ahora puedes darle rienda suelta a
 cuqalquier la locura que sientas ; y está bien que así sea. Lo que busca Trump es dignificar el placer de escupir bazofia, la alegría de la emoción pura,y, a menudo, alimentar la ira, todo ello sin ningún sentido. 
Y un público que ya se ha pasado toda una década prescindiendo de los hechos ahora puede dejarse arrastrar por una liberación completa y anárquica de toda forma de coherencia.

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[1] Data Minig revela cómo las teorías de  la conspiración emergen en Facebook; MIT Technology Review (18 de marzo  de 2014).


http://www.technolo- gyreview.com/view/525616/data-mining-reveals-how-conspiracy-theories-emerge-on-facebook/

miércoles, 24 de agosto de 2016

Sucios desesperantistas

Los koineformes resurgen.

Tragica y cómica la crónica, según el párrafo elegido.
Tragicómica si se lee entera.
Aquí.

Hasta hubo quien usó el limpio esperanto para un trabajo sucio.
Hasta el Reyes y el Rufián salieron por patas.

El caganero

Willy Toledo, el exiliado dorado, es el rayo que no cesa (versión caganero en todo lo que se menea).

Ya que no ha podido ser el ministro de cultura del sorpasso aquí, yo lo nombraba ministro de Exteriores allá en  Cuba. Con Boris Johnson de homólogo en el Bireino Unido, vaya par de dos en la escena internacional.

Aquí.


Grandeza y servidumbre

La junta electoral central dice que Otegi no puede ser candidato.

Aquí.

Es una buena noticia que la ley sea igual para todos y que se cumplan las sentencias.
Otegi no se ve apartado por razones políticas sino jurídicas. las de un Estado de Derecho.

Pero no acabará aquí la cosa y Otegi usará su derecho a recurrir y llegar hasta los más altos tribunales como propaganda electoral.


Grandeza y servidumbre del Estado de Derecho.

martes, 23 de agosto de 2016

Imputados de gusto

El PP no está dispuesto a apartar a los imputados, tal como le exigen los ciudadanistas,  si no hay Gobierno.
Aquí.

Será que deben de dar mucho gustirrinín los imputados en la oposición...



Miseria (no solo) sexual y muerte en el mundo árabe

El periodista y novelista argelino Kamel Daoued va a dejar el periodismo: lo está pasando fatal, él y su familia, debido a un artículo (que pongo debajo y otro anterior de parecido contenido) que escribió hace unos meses sobre "la miseria sexual en el mundo árabe". Fueron objeto de todo tipo de anatemas; lógicamente, de muchas voces procedentes del entorno islamista, pero asimismo de una parte de la izquierda multiculturalista y universitaria francesa (aquí), hasta el punto de que el escritor anuncia que ha decido abandonar la practica del periodismo.
Daoued ha recibido amenazas de muerte en Argelia; y no sólo anónimas.
Aquí.

Hasta Manuel Valls tuvo que salir en su defensa: "Abandonar a este escritor a su suerte sería como abandonarnos a nosotros mismos. Es por ello imperioso, necesario y urgente, como muchos lo han hecho estos días, apoyar a Kamel Daoud. Sin ambages. Sin desfallecimientos."
Aquí.

El mencionado Manuel Valls ve incompatible el burkini con los valores de Francia.
Aquí,
Yo creo que es incompatible con los valores humanos, tout court. Y que forma parte  justamente del "porno-islamismo" que denuncia en sus artículos Daoued.


Traduzco el extracto final de la carta "abierta" de Kamel Daoued a su amigo Adam Shatz, ensayista y periodista norteamericano de la London Review of Books, quien se indignaba y le reprochaba a Daoued su posición en los dos artículos mencionados sobre la sexualidad en el mundo árabe.

Aquí la carta in extenso en VO.

Y aquí el final en tradu exprés:

"...Escribí impelido por la vergüenza y el enfado contra los míos y porque vivo en este país, en esta tierra argelina. En los artículos expuse mis ideas y mi análisis sobre un aspecto que no podemos soslayar, so pretexto de "caridad cultural". Soy escritor pero no escribo tesis universitarias. Se trataba de expresar una emoción también.
Que unos universitarios hagan hoy un manifiesto contra mí a cuenta de estos textos me parece inmoral porque ellos no viven en mi cuerpo, ni en mi tierra; y me parece ilegítimo, cuando no escandaloso, que algunos me acusen de islamofobia desde sus capitales occidentales y sus terrazas de café donde reinan el confort y la seguridad. Todo ello adobado bajo forma de un proceso estalinista y con los prejuicios propios del especialista, en plan: "Yo le suelto un sermón al indígena porque yo sí sé hablar mejor que él de los intereses de los otros indígenas y postdescolonizados..." Me resulta una postura intolerable. Creo que es inmoral usarme como carnaza entregada al odio local, con esa condena añadida de islamofobia que hace las veces hoy de Santa Inquisición. Me resulta vergonzoso que se me acuse de esto por parte de personas que están tan lejos de mi vida cotidiana y de la los míos.
El islam es una bella religión según sea el hombre que la practica, pero a mí  me gusta que las religiones sean un camino hacia un dios y que resuenen en ellas los pasos de un hombre que camina. Estos peticionarios emboscados no miden las consecuencias de sus actos sobre la vida de los demás.
Querido amigo Adam, comprendo también que vivimos en una época muy dura. Al igual que, en tiempos, el escritor que venía del frío, hoy el escritor que viene del mundo llamado árabe se ve ante muchas trampas; se le requiere, se le empuja por la espalda y se le rechaza. La sobreinterpretación lo acecha y los medios de comunicación lo acosan para confortar ya sea una visión, ya un rechazo o una negación.
La suerte de la mujer está ligada a mi futuro, al futuro de los míos. El deseo se halla enfermo en mi tierra, y el cuerpo rodeado por doquier. Es algo que no se puede negar y yo he tenido que decirlo y denunciarlo. Pero de repente se me hace responsable de cómo será leído esto según en qué tierras y bajo qué cielos: denunciar la teocracia reinante en nuestros países se convierte así en un argumento de islamofobía bajo otro firmamento. ¿Es acaso esto culpa mía? En parte, sí. Pero también es culpa de esta época nuestra. Es lo que ha ocurrido con mis artículos sobre "Colonia". Lo asumo pero lamento que se pueda utilizar como una negación de la humanidad del Otro. El escritor venido de las tierras de Alá se ve ahora sujeto a todo tipo de presiones mediáticas intolerables. Yo  no puedo evitarlo pero sí puedo hurtarme a ello; por prudencia, como pensé, pero también por el silencio, que es por lo que optaré en adelante.
Me voy a ocupar a partir de ahora sólo de literatura: en esto te doy la razón.
Voy a dejar en breve el periodismo. Escucharé árboles o corazones. Leeré. Restauraré en mí la confianza y la quietud. Exploraré. No abdicaré, sino que iré un poco más lejos que el juego de las olas y de los medios de comunicación. Me resuelvo a ahondar y dejo ya de declamar.
Siento por mi tierra un afecto desencantado. Un amor secreto y poderoso. Una pasión. Amo a los míos y al firmamento que trato de descifrar en los libros y con mis ojos por la noche. Sueño con el poderío, con la soberanía para los míos, con la conciencia y el deseo de compartir en ellos. Me decepciona no poder vivir ese sueño. Me hace entrar en cólera o me empuja al castigo amoroso. No odio a los míos, ni a lo humano que hay en los demás. No insulto las razones del otro. Pero ejerzo mi derecho a ser libre. Ese derecho se ha interpretado incorrectamente, ha sido objeto de presiones, ha sido vapuleado o ha sido juzgado. Hoy quiero para mí la libertad de hacer otras cosas. Mil perdones si te he decepcionado esta vez en tu amistad, querido Adam.
Y si hago pública esta carta ahora es porque se dirige a las personas afectuosas de buena fe como tú. Y, sobre todo, a ti" (Kamel Daoud)



Y uno de los dos artículos de la polémica.

La miseria sexual en el mundo árabe

Kamel Daoud


12 de febrero de 2016

Orán, Argelia.

Después de Tahrir, Colonia. Después de la plaza, el sexo. Las revoluciones árabes de 2011 habían entusiasmado a las opiniones públicas, pero desde entonces la pasión se ha ido agostando. Al final pudimos detectar en estos movimientos muchas imperfecciones, fealdades. Por ejemplo, apenas han afectado a las ideas, a la cultura, a la religión o a los códigos sociales, especialmente los relacionados con el sexo. Revolución no significa modernidad.
Los ataques contra las mujeres occidentales por parte de inmigrantes árabes en Colonia, Alemania, la pasada Nochevieja han recordado el acoso que otras mujeres habían sufrido en Tahrir durante las bellas jornadas de la revolución.Un recordatorio que obliga a Occidente a entender que una de las grandes miserias de gran parte del mundo llamado "árabe", y del mundo musulmán en general, es su relación enfermiza con la mujer. En algunos lugares se le pone un velo, se la lapida, se la mata; como mínimo, se la acusa de sembrar el desorden en la sociedad ideal. En respuesta a esto, algunos países europeos han llegado a elaborar guías de buena conducta para los refugiados y los inmigrantes.
El sexo es un tabú complejo. En países como Argelia, Túnez, Siria y Yemen, es el producto de la cultura patriarcal del conservadurismo ambiente, de los  nuevos códigos rigoristas islamistas y de los puritanismos discretos de los diferentes socialismos en la región. Una buena mezcla para bloquear todo deseo, culpabilizarlo y empujarlo hacia los márgenes y la clandestinidad. Estamos muy lejos de la deliciosa licencia de los escritos de la edad de oro musulmana, como la de "El jardín perfumado" de Jeque Nefzawi, quien trató el erotismo  y el Kamasutra sin complejos.
Hoy en día el sexo es una gran paradoja en muchos países árabes: es como si no existiera, si bien afecta a todo lo no se verbaliza. Negado, pesa por su misma ocultación. Por mucho que la mujer lleve velo, ella es el centro de todas nuestras relaciones, intercambios y preocupaciones.
La mujer aparece en todo lo que se habla a diario, como un desafío a la virilidad, al honor y a los valores familiares. En algunos países, la mujer sólo tiene acceso al espacio público cuando abdica de su cuerpo. Quitarle el velo sería desvelar el deseo que el islamista, el conservador y el joven sin rumbo sienten y quieren negar. Percibida como una fuente de desequilibrio -minifalda: riesgo de terremotos- sólo se la respeta cuando se la define en una relación de propiedad, como esposa o hija de mengano o de zutano.
Estas contradicciones crean una tensión insoportable: el deseo no halla salida; la pareja ya no es un espacio de intimidad sino una preocupación para el grupo. Esto se traduce en una miseria sexual que conduce al absurdo o a la histeria. Aquí también esperamos poder vivir una historia de amor, pero se nos veta la propia mecánica del encuentro, de la seducción y del coqueteo mediante ese control sobre las mujeres, sobrevalorando la cuestión de la virginidad y dando poderes a las brigadas contra el vicio. Incluso se paga a cirujanos para reconstruir el himen.
En algunas tierras de Alá, la guerra contra la mujer y la pareja adopta ribetes de pura Inquisición. En verano, brigadas de salafistas y de jóvenes del  barrio, enrolados gracias a los imanes radicales y los tele-islamistas, vigilan los cuerpos, especialmente aquellos de las bañistas en traje de baño. En los espacios públicos, la policía acosa a las parejas, incluidas las casadas. Los jardines están prohibidos para los paseos amorosos. Los bancos se cortan por la mitad para evitar que una pareja se siente junta.
Resultado: las fantasías sexuales han de recrearse en otros sitios: ya sea  en la impudicia y el lujo de Occidente, ya sea en el paraíso musulmán con sus vírgenes.
Esta opción también queda perfectamente encarnada por la oferta de los medios de comunicación en el mundo musulmán. En la televisión, mientras  los teólogos hacen furor, las cantantes y bailarinas libanesas de la "Silicona Valley" alimentan el sueño de un cuerpo inalcanzable y de un sexo imposible. Y en cuanto a lo vestimentario, se generan otros extremos: por un lado, el burka, el velo integral ortodoxo; por el otro, el hiyab moutabaraj ("el velo que desvela "), que combina un pañuelo en la cabeza con unos vaqueros “slim”, o unos pantalones superajustados. En las playas, el burkini se opone al bikini.
Los sexólogos son poco frecuentes en los países musulmanes, y sus consejos apenas atendidos. Por lo tanto, son los islamistas los que, en realidad, tienen el monopolio del discurso sobre el cuerpo, el sexo y el amor. Con Internet y la teo-televisiones, todo esto adopta formas monstruosas: una especie de porno-islamismo. Algunos religiosos lanzan fatwas grotescas: está prohibido hacer el amor desnudo, las mujeres no tienen derecho a tocar un plátano, un hombre puede estar sólo con una compañera de trabajo si ésta fue su nodriza y le dio de mamar.
El sexo está en todas partes.
Pero,  sobre todo, después de la muerte.
El orgasmo sólo se acepta después de la boda, pero con sujeción a  códigos religiosos que lo vacían de todo deseo; o bien después de la muerte. El Paraíso y sus vírgenes es un tema fetiche para los predicadores, que presentan esas delicias de ultratumba como una recompensa para las gentes de la tierras de la miseria sexual. El kamikaze sueña con ello y se somete a un razonamiento terrible y surrealista: el orgasmo pasa por la muerte, no por el amor.
Occidente se ha sentido cómodo durante mucho tiempo en el exotismo; éste exonera las diferencias. El Orientalismo hace un poco más normales las variaciones culturales y excusa  todas las derivas: Sherezade, el harén y la danza del velo han dispensado a algunos de plantearse los derechos de las mujeres musulmanas. Pero hoy en día, con la última afluencia de inmigrantes procedentes de Oriente Medio y de África, el trato patológico que algunos países árabes le dan a la mujer irrumpe en Europa.
Lo que había sido un espectáculo exótico de tierras lejanas toma ahora la apariencia de una confrontación cultural en el suelo de Occidente. Una diferencia en su día desactivada por la distancia y un sentido de superioridad se ha convertido en una amenaza inmediata. El público en Occidente descubre, entre el miedo y la agitación, que el sexo en el mundo musulmán está enfermo y que esta enfermedad está llegando a sus propios países.


Kamel Daoud era cronista en el Le Quotidien d'Oran y es autor de Meursault, contre-enquête. (2014)




lunes, 22 de agosto de 2016

Chuminadismo

Basándose en la propia encuesta de Sigma Dos encargada, El Mundo titula a cuatro columnas en su edición digital de hace un rato:  "El 33% culparía al PSOE de no haber Gobierno".
Aquí.

Mmm... basta con mirar el mismo gráfico del que surge el titular para ver su profunda frivolidad: pues en él se dice que el 25% se la echaría al PP: y estos porcentajes subirían hasta el 43% entre los votantes de PSOE y el 46,5 % de Podemos.

Y el 31% no sabe ni contesta.

Es decir que dos de cada tres no le echaría la culpa al PSOE.

Pero la culpa siempre al empedrado.

Con titulares así se difumina más la frontera, si cabe, entre el periodismo serio y (más que el churnalism) el "chuminadismo", en este caso.

Sondea que algo queda

Sigma Dos ataca de nuevo.
Aquí.

Muy confusos y contradictorios los resultados, como la vida misma.

Lo que está medianamente claro es que Rajoy es parte del problema, hasta para lo suyos, que ya tiene guasa.

Sorprende la falta de alguna pregunta, como: "¿Preferiría antes que un Rajoy presidente una nueva investidura de Sánchez con apoyo de Rivera y la abstención del PP?

La campaña de pressing sobre el PSOE va a ir en aumento en los próximos días, eso seguro.

Terceras elecciones ya.

Acabar con la jodienda judicial

El profesor Sosa, inasequible al desaliento, vuelve a recordar los "fundamentales" para despolitizar la justicia, piedra angular del Estado de Derecho (las mayúsculas son mías).
Aquí.


El sentido común, todo el sentido común y nada más que el sentido común.





domingo, 21 de agosto de 2016

The mister is a trump

A Dragó le gusta Trump; para él, dechado de sentido común y adalid de "lo que hay que tener".
Aquí.

No se por qué no se casa con él.

Es cierto que Clinton es una política politiquera  que encarna como nadie el chanchullismo del establishment y que cualquier candidato moderado republicano con una ejecutoria medianamente limpia se la merendaría con patatas y un par de fajitas chicanas.

Pero eso no santifica a Trump, un demagogo populista de la peor ralea de cuya boca sólo brotan bullshit, odio y xenofobia.

Dragó se permite este esnobismo de subir a Trump a los altares por su provecta edad y porque ni en pesadilla le tocará vivir en Trumpilandia.

Que de joven uno haya sido un sectario y maniqueo comunista como Dragó (y como todos los comunistas que en el mundo han sido) no justifica, de viejo, esta coquetería de jabalí reaccionario.

Ni siquiera pour épater et  pour la provoc, que dicen los franceses.


sábado, 20 de agosto de 2016

El perseguidor de casas ajenas

Los ciudadanistas, no contentos con forzarle la muñeca a Rajoy con su centón de capitulaciones, quieren hacerle una comisión de seguimiento permanente: pura persecución.
Y ahora, candil de casa ajena, le exigen primarias al PP.
Aquí.
Es una jugada inteligente pero arriesgada.

La frontera entre ser quien tutela (lo bueno) y ser cómplice (de lo malo) es muy tenue en Democracia, que no deja de ser un sistema en que manda la opinión pública.



Personajes sin trama

El fino novelista Silva trata a los políticos (incapaces de pactar para que haya un gobierno) como si fueran personajes de novela. Con su psicología de personajes de novela.
Aquí.

El problema es que no son como personajes de novela:  y no por la psicología sino porque carecen de lo principal, estar al servicio de una trama.
Aquí no hay trama y sin trama no hay quien viva.

viernes, 19 de agosto de 2016

Una primera golondrina

La mejor noticia del verano.
Aquí.
Ojalá no sea un golondrina sueltiza y se empieze a imponer la ley en la red.

Ni con los de Arana

Sánchez advierte desde su retiro ibicenco que no sólo no se abstendrán sino de que votarán contra los presupuestos del PP y C's.
Aquí.


No siquiera el PNV puede y evitar terceras elecciones, pensando en el post 25-S; el sueño de los de Arana desde la noche de los tiempos, ser decisivos en España.


170 Síes
5 abstenciones del PNV.
175 Noes.


Terceras elecciones ya.





Ni última coartada

¿Quién es el guapo.... que ante un sexálogo así más una fecha (y con muchas medidas sacadas del pacto de los 200 abrazos por venir de aquí al día 30), va y no se abstiene en segunda vuelta o el segundo día?


Ex Convergència además no obtuvo grupo parlamentario, última coartada para el "busquen entre afines".

Aquí.

¿El guapo de siempre?

Sólo un pacto con Podemos y la complicidad  pasiva de los independentistas catalanes podría dar la sorpresa.


Hijos de un dios muy menor y abominable

Algún día alguien documentará que parte de la intellligentsia del nacionalismo catalán es de origen franquista.
Como todo o casi todo lo de este país, antifranquismo incluido.
Aquí y acá.

jueves, 18 de agosto de 2016

Dos meses sí es nada

Más de dos meses después de las elecciones habrá un debate de investidura, con 169 o 170 votos favorables,  pero más votos desfavorables anunciados.
Aquí.

El PSOE decide si deja gobernar a Rajoy.
El privilegio del perdedor.


Conviene reformar la Constitución, para que pueda ser investido el candidato en tercera vuelta que obtenga más votos favorables, en este caso Rajoy, hace unos meses era Sánchez (131 votos).

Patita blanca

Rajoy le ha dicho que sí a todo a Rivera, y a más que le hubiera exigido C's.
De todos modos, es papel casi mojado y para la galería.

Le ha enseñado su patita blanca de lobo nada feroz: es su primer acto de campaña para las terceras elecciones, pues el PSOE parece empeñado en que se convoquen.

Aquí.

No el balde, Iglesias ha revelado hoy que ya tiene hablado con Sánchez lo de intentar un algo; y no hay mentís de momento en Ferraz.


El PP ya tiene su foto reformista, C's la regeneradora, Podemos la del maletilla, y sólo el PSOE no sabe qué retrato quiere sacarse.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Va y le dice que no va

Rajoy dice que lo de hoy no era para hablar de las  seis condiciones que le planteó Rivera.
No na ni na...

Esta tomadura de pelo es tan general que Rajoy se merece unas terceras elecciones, ganarlas de nuevo y seguir sin poder sumar apoyos para gobernar.
A ver si a la tercera alguien en sus filas va y le dice que (él o algo) no va.

Aquí.







El guapo de siempre

El barón extremeño Fernández Vara se preguntaba quién es el guapo que le diría NO a Rajoy si éste obtiene 169 o 170 SÍES.
"El guapo de siempre", que diría el Gato Pérez.
Aquí.

Sánchez se enroca, y parece que va en serio. ¿Intentará una investidura por su cuenta con Podemos o con C's y algunas complicidades innominadas  o es que prefiere terceras elecciones?


En esta partida de ajedrez para dummies, se mascan una tablas como una catedral.

Terceras elecciones ya.

martes, 16 de agosto de 2016

Contempt of Court

Los hombres y mujeres de Lei acuden a la fiscalía, supliendo al Gobierno.
Aquí.

Lo de Forcadell y sus muchachos es un "tócame Roque, Roque me ha tocado" que rebasa todo entendimiento.

Cuando es la sociedad civil la que defiende el último reducto del sentido común, es que ha dejado de ser común.

(M)atizando que es gerundio

Los ciudadanistas no admitirán matices a su sexálogo, pues "la corrupción no admite matices".
Aquí.
En el PP consideran que no hay que dejar que otros les marquen el camino como a los cabestros.
Todo esto es descabellado en el fondo. Si el PSOE no se abstiene, se va a terceras elecciones.
Cada palo ha de aguantar su vela, y la del PSOE es un cirio de mucho cuidado, y si hacen falta una nuevas elecciones para que Sánchez se marche a gorrazos, es lamentable, pero es un hecho con el que hay que contar.
Y C's ha de arriesgarse también a esas terceras elecciones, que ni son el apocalipsis ni tienen por qué pasarles tanta factura como algunos vaticinan, antes al contrario, a poco que sepan explicar su proyecto de su "querida España".


Conmigo o contramigo

Abtsenerse es abstenerse, incluso técnicamente,  no es votar a favor, no es favorecer, no es ser cómplice.
Aquí.

En España las posiciones neutras no existen.


Es el país de : "Mi voto en contra, ¿de qué se trata?"




lunes, 15 de agosto de 2016

Ferragosto

Al ferragosto de indolencia de cada año ni siquiera lo altera una situación de incertidumbre política como la que hay.
Pasado mañaaa volverá la actividad, con el Comité pepero, que bendecirá el sexálogo ciudadanista.

Si eso es pressing a Sánchez... me río de Janeiro.

viernes, 12 de agosto de 2016

Campos de crisantemos

Otegi en plan poético-épico, pero las flores de Otegi son, tristemente, crisantemos.
Aquí.

(Neruda fue un buen poeta pero un político muy equivocado)

Conviene que se cumplan las sentencias en España, y Otegi no puede presentarse a lehendakari. Que se quiera usar esto para alentar el independentismo es lógico, pero el Partido Socialista de Euskadi no debería olvidar a sus muertos y su memoria, a la que deben honrar. Aunque la inegilibilidad le suponga más votos a Bildu, Sortu o como quiera llamarse el brazo político de la ETA, el PSE no ha de ponerse de perfil.
La razón democrática ha de imponerse. Por dignidad.

Memoria flaca

El manifiesto ayer de los tres tenores en el País Vasco cobraría, en realidad, todo su sentido si pidiera un frente común de todos los partidos constitucionalistas.
Pero pedir sólo la coalición de C's con una difunta (por méritos propios) UPyD...  equiparando así a C's con  los que pedían sectariamente la cabeza por ejemplo del cabeza de lista de UPyD (y jefe de los 4 eurodiputados rosas) en el PE, Francisco Sosa, por haberse atrevido a pedir la coalición de los iguales, deja un regusto muy amargo. Ese día fue el principio del fin de UPyD.
El electorado, de todos modos, ya se pronunció, dando la espalda a un partido que se había suicidado el día que empezó con las purgas internas, en el más puro estilo estalinista.

Uno es muy savaterista desde siempre, pero resulta que el tal Gorka era de los que aplaudían a rabiar cuando escupían e insultan al disidente y agente del mal Sosa.
Conviene no tener la memoria "flaca", que dicen los portugueses...




jueves, 11 de agosto de 2016

Por la dignidad en España

Un manifiesto bienintencionado por la dignidad "en" España.
Aquí.

En horas veinticuatro veremos si tres voces como éstas claman en el desierto, o no.




Por el buen camino

"No nos podemos fiar de un partido imputado por corrupción", dice ahora Rivera.
Aquí.
Por eso se plantean votar que sí al jefe de ese partido y llevarlo por el buen camino a poco que acepten sus seis condiciones más una.
Ni los de la iglesia redentorista.






miércoles, 10 de agosto de 2016

¿Harakiri pepero?

Varios imputados del PP codecidirán el día 17 si dan por bueno el sexálogo de Rivera, que incluye en uno de sus puntos su apartamiento, ostracismo, o caída en desgracia.
Aquí.

Pero la angustia será no sólo la lógica de los imputados (ganado lanar camino del matadero) sino la de que quienes teman ser imputados en los próximos tiempos; el propio mariano rajoy brey, sin ir más lejos.


Desde el harakiri de las Cortes franquistas no se había presenciado en España nada parecido.

Agamenonas y porqueras

Rajoy tiene que pedir permiso a su ejecutiva para ver si acepta el sexálogo de Rivera.
Ridículo en un partido chucho que es la voz de su amo.

El PSOE sigue siendo quien decida si hay terceras elecciones o no. El el único privilegio que le queda, el del veto.

La tentación de dejar que PP y C's gobiernen juntos y se estampuzen es, hay que reconocerlo,  muy tentadora.

Llegan las horas de las verdades, agamenonas y porqueras.

La prueba del algodón

Gómez Frías proponiendo la prueba del algodón: que las Cortes legislen ya.
Aquí.

De todos modos, que habiéndose mostrado el PP dispuesto a negociarlo todo, las exigencias de C's de más calado requieran del concurso del PSOE es, como poco, muy raro.

¿Por qué no lleva C`s en la faltriquera las mismas medidas del pacto de lo 200 abrazos con el PSOE?


El PP actual no se autoREgenerará porque lo exija C's, sino que se autogenerará. La diferencia de dos letras.
Al tiempo.

La condición más dulce en el día más grande

... de las que ha planteado Rivera  Rajoy es la de la supresión del voto rogado fue una ley propuesta por el PSOE, cuando el ministro Blanco se coscó de que con ocasión de  unas elecciones autonómicas para Baleares los del PP habían hecho campaña encubierta en Argentina, donde anida gran parte del voto expatriado, y ese voto había dado un escaño de más a los populares.



Hoy es el gran día: el partido de la corrupción dirá que se va a descorromper porque España se lo merece y porque se lo exige C's (nunca una promesa electoral habrá durado tanto poco).


Si el PSOE se abstiene o algunos de sus diputados se van a mear, Podemos será el gran beneficiario de la operación "Salvemos al presidente Rajoy" y el final de Pedro Sánchez Castejón alias "Hernández Macha"
Si el PSOE se mantiene en su NO, a ver qué pasa, porque la reforma de la ley electoral que quiere C's es inasumible para el PNV y ex Convergència, y no se ve de dónde vendrán  entonces los 5 o 6 votos que le faltarán a Rajoy para tener más SÍES que NOES en segunda votación.



El astuto ataca de nuevo

Artur Mas firma que la mayoría de Estados europeo estarían por el referéndum de secesión, pero que no lo dicen porque "tienen intereses".
Aquí.

Nada que añadir, señoría.


martes, 9 de agosto de 2016

Pressing sobre el pivot Sánchez

Una de las 7 condiciones de Rivera al menos es de imposible cumplimiento: si todo diputado imputado ha de ser apartado del partido, ¿qué no hacer cuando es el partido como tal el que está siendo procesado, como es el caso desde hace unos días del PP por el auto de la juez Freire?

Aquí.

¿Qué sentido tiene apartar a un diputado en concreto pero aceptar que el partido esté procesado?


Otras condiciones requieren de la participación del PSOE.

De todos modos, con 169 diputados, incluso 170, se requiere de 6 más: los independentistas "de derechas" nunca se sumarán a un ejecutivo donde esté C's, su bestia parda.

Con esta jugada sólo se logrará pues aumentar la presión sobre el PSOE, al que se hará responsable de unas terceras elecciones.




Mismo combate

Sutil análisis de la nueva antipolítica, tanto Podemos como Trump, tanto monta una Le Pen como un Orban o un Tsipras.
Aquí.
El movimiento, surgido en 2011,  no ha hecho más que empezar.

Duelo de vértigos

Aparte de incumplir sus promesas pre/electorales/ post  de no apoyar nunca a Rajoy (y esto hasta ayer mismo), Rivera hace algo muy extraño y se juega gran parte de su capital político: pedirle al corrupto que se comprometa a acabar con la corrupción como condición previa para apoyarlo en la investidura (el PP como partido está imputado hoy por hoy, no se olvide.)
Aquí.

El CIS de ayer debe de haberle hecho entrar el canguelo a los de C's.

Pide Rivera 6 cosas para empezar a hablar de pasar de la abstención al SÍ a Rajoy. Algunas muy amargas, ciertamente, para el PP.

Pero no pide las dos cosas principales para regenerar este país (si es aún es regenerable, algo dudoso): acabar con la politización de la justicia y un pacto por la educación tutelado por el catedrático de filosofía Gabilondo, por ejemplo, que es el que más se acercó a ello.

En fin, al menos le pone C's la presión al PP, que o bien se agarra a este clavo más que ardiente con el riesgo de calcinarse, o no se agarra... y es como si se hubieran convocado virtualmente nuevas elecciones.

Tiene eso sí una virtud esta extraña jugada: pone a Rajoy al borde del abismo al precio de poner a C's al borde de su suicidio... si Rajoy lo lleva al huerto, es decir, si le acepta el sexálogo y luego tururú que te vi.



Ni el beneficio de la duda

No se entiende, como dice Sosa Wagner, que algunos amigos de C's insistan tanto en que Rivera le dé el espaldarazo final a Rajoy. Y digo bien a Rajoy. (Si el PP tuviera a un candidato sin un pasado, sin la ominosa sospecha judicial que se cierne sobre Rajoy y su equipo, sería otro cantar. Lo sabe Rajoy y los saben todos).

No debe hacerlo C's: apoyar a Rajoy es el suicidio.


En términos tácticos, porque el calvario judicial del PP entra en su fase interesante.

En términos estratégicos, porque como dijo Girauta, nadie puede forzar al sacrificio de la autodestrucción, y es que  no hay precedentes de un partido liberal bisagra en Europa que se haya comido a la puerta; y en cambio rebosa de casos la jurisprudencia de bisagras que acaban en mero tornillo descharnelado.

Y, por último, en términos morales, los más importantes: porque C's salió de la playa de la Barceloneta en la más grande gesta vista en este país por parte de un nuevo partido democrático (Podemos no lo es),  como el Quijote por los campos de Castilla, a combatir dos males: la corrupción del bipartidismo, y a un PP autocrático como el de Rajoy.
El PSOE ha empezado a hacer los deberes. Y su pacto de los 200 abrazos lo ha rehabilitado. Y ésa es la primera gesta de C's. Pero debería lograr más.

Y es que Rajoy es el problema, porque encarna todo aquello por lo cual C's obtuvo sus votos de combate. El voto regenerador, reformista, liberal, europeísta de verdad. Y ahora, desde junio, los tres millones de votos ciudadanistas ya son de su propiedad y no prestados; los que provenían del PP volvieron al PP en junio. No sangrará apenas más C's por ese lado, el del mal llamado voto útil. El castigo por el pacto con el PSOE fue modesto en votos, en el fondo.
Y esos tres millones de votos que optaron por C's lo hicieron dando crédito al mensaje de que no servirían para apuntalar al estafermo enfermo de Rajoy. No debe ni puede pues C's defraudar a sus votantes.  Sería un suicidio político. Ni por tres vicepresidencias.


Si hay terceras elecciones, que tampoco es el fin del mundo,  C's debería ir en alguna forma de tándem con el PSOE, pues con ellos sumarán (también lo haceb a día de hoy) más votos que el PP.


En términos de futuro,  C's es la alternativa al PP, no al PSOE (o a Podemos si el PSOE no aguanta el tirón de Podemos y acaba como el PASOK). Hace bien C's no ceder a las presiones de amigos (aquí y acá) y menos amigos (acullá) y mantenerse profilácticamente alejado de un PP solitario e infeccioso que sólo puede esgrimir su bolsa de votantes compuesta por aquellos que ya han juzgado la corrupción, según el propio PP... y que resulta que lo han absuelto.



PD.

La opción de C's de que todos se abstengan para que gobierne el PP por compasión tiene su aquel, pero es inviable, porque la abstención no deja de ser un beneficio de la duda.
Mejor sería sin embargo que todos los diputados que no quieran a Rajoy se ausentaran del hemiciclo en el momento del voto.
Y que el PP gobernase con sus 137 diputados, con la soledad con la que hubiera debido gobernar Berlusconi en su día en Italia.



PPD

Tal vez el PSOE haga bien finalmente en no abstenerse (137 años de historia valen más que los 137 diputados del PP): de su continuidad depende que Podemos que sea al alternativa de izquierdas en este país.  Casi nada.

PPPD

Si Rajoy no es investido, PSOE y C's deberían, previa cita con el rey, intentarlo una vez más antes de que se disuelvan las cámaras: a ver si Podemos o el PP se atreven a repetir la pinza del NO. Y si vuelven a fracasar, el tándem liberal-socialista debería anunciar que ese programa  de investidura es el que llevarán a las elecciones de diciembre. Y ganarlas por goleada.














lunes, 8 de agosto de 2016

Lucro cesante

Ahora resulta que el tan cacareado déficit fiscal catalán, esos 16 mil del ala, (lo que le robaba España a Cataluña) era, según los indepes más aplicados,  apenas un lucro cesante en concepto de deuda futurible. El cuento de la lechera se queda corto.
Acabáramos.
Aquí.

El descabezado

A vueltas con el Franco ecuestre descabezado, metáfora de la transición y la democracia, y que lleva de cabeza al mundillo político catalán de gigantes y cabezudos.
Aquí.

Cataluña fue tan franquista como hitleriana Baviera. Y más tiempo.

Conviene explicarlo, para que los nuevos fascismos 2.0 lo tengan un poquito más complicado con su bota malaya.

Sin dios en la boca

Un independiente (y mormón) que quiere desbancar a la desesperada a Trump en el campo republicano; y siendo mormón tiene el buen gusto de no mencionar a dios en su carta de presentación a los americanos; se agradece después de tanto Obama siempre con el diosecito de los americanos en la boca.

Aquí.

Larger than history

Rafael Borràs Betriu aborda la ficción, después de tantas historias ajenas  (y suyas), para decir lo que sólo puede decir la ficción.
Aquí.
Larger than life.

¿Doble paganini?

Sólo el 16% de los catalanes no son partidarios de una Hacienda propia dice Ara.
Y la inmensa mayoría quiere subir impuestos a los ricos, lo cual es lógico pues estos son una  minoría siempre, casi por definición.
Aquí.

Pero lástima que no se pregunte cuántos están dispuestos a pagar dos veces el IRPF. A España y a Cataluña,

domingo, 7 de agosto de 2016

¿Rajoy navideño?

Pedro Jota Ramírez en su dominical carta sobre el candadismo de Rajoy.
Aquí.

El problema de Rajoy es, en efecto, él mismo. Un Unabomber. Un candado bomba.
No quiere pasar a la Historia como el jefe de gobierno que no renovó mandato después de ganar no dos sino tres y quizá cuatro elecciones seguidas, la última tal vez en la Navidad que viene.
Todo un récord en efecto.

Peñafiel dice el que rey viejo debería pegar un puñetazo en la mesa: algo de razón lleva, pues le va el negocio familiar.
Aquí.

Alá en bolas

Un musulmán dice que Alá andaba desnudo.
Aquí.
Lo lapidarán.



En favor del tecnoperiodismo

Chris Smith refutando a Katharine Viner en su  tribuna-editorial , ya comentada en este blog de campo hace unas entradas: aquí.

Smith aboga por la tecnología y refuta a Viner en varias de sus afirmaciones.
Tiene razón Smith, pues el uso torticero de la tecnología nada tiene que ver con ella sino con quien la usa con mala idea y peor baba.
El mal uso de la tecnología se combate con más tecnología, como dice AE.

La veracidad brillará más y mejor cuanto menos barreras haya a la información.

De todos modos no se pueden ponen contraventanas al ciberespacio.





Chris Smith

14 de julio de 2016

Guardian Tech Truth [ La tecnoverdad del guardián (traducción libre)]


Aquí en VO.

Y aquí  debajo en subtítulos españoles tipo exprés:


Tras el descalabro del post-Brexit, de un modo u otro se han echado al menos la mitad de las culpas  a Europa y a sus “actores”.  Ahora le toca pagar el pato a la tecnología. Chris Smith rompe una lanza en favor de ésta.


La nueva directora del Guardian, Katharine Viner, imbuida de su nueva misión, firma una larguísima tribuna-editorial en la que argumenta con notable brío y elocuencia que gran parte de nuestra bajada a los infiernos de una sociedad post-factual, en la que la verdad tendría cada vez menos importancia, se debe a las redes sociales y a Internet.
Alega Viner que el hecho de poder compartir con celeridad la información gracias a la tecnología ha hecho que las verdades a medias o incluso las contraverdades— campasen por sus respetos en medio planeta el doble de rápido que antes. Y que la búsqueda a toda costa del mayor número de clics (y, su correlato, las cifras falseadas de páginas-cebos de clics) ha socavado los principios de la integridad periodística.
Como miembro de ambos colectivos considero que esto es bastante injusto para con la tecnología y el impacto benéfico de ésta en un oficio como el del periodismo. 
Viner nos dice: En la era digital es más fácil que nunca publicar información falsa que rápidamente se comparte y se toma por verdadera”.
Si bien tal cosa es cierta, es injusta con el hecho de que la red y sus diversas facetas tecnológicas pueden llegar a ser un aliado de tanta importancia para la democracia y la verdad como lo pueda ser una prensa libre e imparcial.
Ciertamente, hay gente que miente en la red y comparte información falsa, pero Internet ha engendrado a su vez un periodismo ciudadano y ha hecho que afloren  muchas verdades insoslayables merced a una visión sin filtros de la realidad.
En muchas ocasiones, en la era de los teléfonos inteligentes, las noticias nos llegan sin intermediarios. Mediante aplicaciones como Periscope podemos visualizar la escena de los hechos y presenciar los acontecimientos tal como éstos se desarrollan. Y aunque todos somos portadores de nuestros propios prejuicios, al menos en teoría podemos convertirnos en testigos imparciales de la verdad.
Pensemos en los vídeos filmados por ciudadanos de las agresiones de la Policía de los EE.UU., o de las revueltas contra distintos regímenes opresores en varios puntos del planeta, o de las atrocidades que se cometen “en otros lugares”, lugares que no siempre hallan su hueco en los sumarios de los noticiarios del mundo occidental; o pensemos incluso en el vídeo de esa madre anónima de la América profunda que se ríe como una loca al volante bajo su máscara de Chewbacca.
Internet nos muestra más cosas del mundo de las que estábamos acostumbrados, no sólo “alterando” así el concepto tradicional de “verdad”, sino revelando otras verdades, a menudo novedosas o molestas.
Las redes sociales han permitido el relato de estas historias humanas de una manera que nunca hizo o quiso hacer el periodismo “de toda la vida”.  Y gracias a la naturaleza orgánica que suponer el poder compartir todo esto, se ha empoderado a las personas para que decidan qué merece ser noticioso o no. A menudo, y gracias a la tecnología, son estos mismo medios los que hacen el seguimiento de las noticias que ellos han propiciado.
Un simple hashtag como #BlackLivesMatter [Las vidas de los negros importan]  no sólo puede hacer llegar un mensaje a millones de personas, sino también organizar y movilizar a comunidades enteras, y con ello coadyuvar al diálogo con nuestros dirigentes. Millones de voces pueden unirse para exigir que los poderosos rindan cuentas de un modo que ellos ya no pueden ignorar. Nada de todo esto habría sido posible hace unos diez años.
La tecnología ha facilitado el que surjan nuevas voces. Después del Brexit la voz a la que más oídos se prestó no fue la de un columnista profesional sino la de una persona del público que comentó un artículo del Financial Times.
Mientras muchas declaraciones parecidas pululaban por las redes sociales, ésta en concreto de Nicole Perlroth  fue objeto de 32 000 retuiteos:

Nicole Perlroth @nicoleperlroth

La vision más certera del #Brexit es, de hecho, este comentario de hoy de un lector del Financial Times.

11:23 AM - 24 Jun 2016

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Muchas veces son los apasionados y no remunerados comentadores de los medios sociales los que se baten el cobre junto a los veteranos periodistas, ya sea verificando los “hechos” y  pasando por el cedazo las declaraciones de los poderosos, como  poniendo en tela de juicio la sabiduría preestablecida de éstos, o bien mostrándonos cosas en las que, sin ellos, no habríamos ni siquiera reparado. 
Verbigracia, de no ser por la intervención de la señora Lilly Allen, ¿acaso habríamos tenido conocimiento de la reunión discreta de Nigel Farage con Rupert Murdoch en una fiesta al aire libre justo antes (casualidad o no) de su dimisión como líder del UKIP?

Pokemom @lilyallen

2:10 PM - 3 Jul 2016

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 “Estoy en una fiesta al aire libre. Espero que no se me pongan al lado Voldemort o Nicholas Fromage. Me pondría enferma.”

LA ECONOMÍA DEL CLIC

Viner acierta cuando afirma que la búsqueda de la gallina de los clics de oro en la era digital podría dañar la propia fibra periodística, esa que aboga por la verdad y por la neutralidad. Pero ello no es culpa en absoluto de la tecnología.
Si nos fijamos de los “cebos de clics”, la tecnología podría ser el catalizador y nosotros los drogadictos, pero la industria de los medios de comunicación es a menudo el que facilita los camellos.
Viner escribe: “El impacto en el periodismo de la crisis del modelo de negocio consiste en que, de tanto ir detrás de los clics baratos a expensas de la exactitud y la veracidad, las empresas de noticias socavan su razón misma de existir: descubrir  cosas y decirles a los lectores la verdad; informar, informar e informar”.
Servidor es un ferviente admirador del Guardian y de su compromiso con el periodismo fuerte e independiente. Y me enorgullece poder colaborar ocasionalmente con este periódico. En un mundo ideal, todas las empresas periodísticas y sus dueños serían los paladines encargados de defende tan encomiable  misión.   
Pero por desgracia, multimillonarios como Paul Dacre (Daily Mail), Rupert Murdoch (The Sun) y Desmond (Express) llevan utilizado desde hace demasiado  tiempo sus canales de noticias para propalar su ideología personal, hacer valer sus intereses políticos y reforzar sus intereses comerciales.
Para estas personas, la fiabilidad ya era algo muy secundario mucho antes de que al modelo de negocio de la prensa lo hubiese cambiado la tecnología.
Denostar la tecnología por facilitar una “economía del clic rápido” se asemeja a una versión actualizada de las críticas de antaño a los periódicos por publicar noticias falsas o sensacionalistas para aumentar sus ventas. Se trata de la misma gente con sus problemas de siempre, sólo que ahora a través de otros soportes.
De hecho, si el referéndum sobre la UE nos ha dejado algo claro es el temible poder que sigue ostentando la City londinense. Con su propaganda a favor del Brexit, tres individuos —Murdoch, Dacre y Desmond, un decir— han podido tener más influencia sobre el resultado que los Johnson, Gove y Farage, en el bando que ha salido trasquilado tras esta consulta en particular, por no hablar ya de los demás…

RENDICIÓN DE CUENTAS DE LOS MEDIOS TRADICIONALES

En tiempos, se solía decir que el periódico de ayer servía para envolver el pescado de mañana, pero en el caso de The Sun se podría afirmar que su página inicial puede convertirse en una miserable página 9  de disculpas a cinco columnas.
Tomemos por ejemplo las “cuentas de disculpas y rectificaciones” para medios como el Sun;  la referida a este diario tiene más de 20 mil seguidores en Twitter. Estas cuentas arrojan luz sobre unas redacciones, con todas sus obligaciones legales, a las que se les ha dado muy poca importancia si las comparamos con la noticia original (incorrecta o falsa); pues bien, estas cuentas de rectificación podrían no existir.
Si se arroja la luz suficiente sobre las mentiras, si afloran éstas y se desmienten a base de compartir en las redes, entonces tal vez la gente dejará de fiarse de The Sun en temas de Estado como el referéndum sobre la UE. Lo sé, soñar es gratis…

The Sun Apologies @SunApology

6:20 PM - 18 Sep 2015
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Gracias por seguirnos. Agradecemos a todos esta ayuda que le dais al Sun
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Con un enfoque algo más cínico, The DM Reporter (con 60 mil seguidores) se centra en las noticias del Daily Mail  y los ecos de su siempre divertida y desasosegante sección de comentarios. Ambas cuentas mencionadas se nutren de recomendaciones colaborativas, con seguidores que envían sus sugerencias a una central. Ambas cuentas han hecho que esos periódicos se vieran expuestos a las parodias de sí mismos en que se han convertido.

The DM Reporter @DMReporter

11:34 AM - 12 Jul 2016
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CINE:  El remake de los Ghostbusters obtiene buenas críticas; si les dijimos a nuestros lectores que no era así es para que pudieran seguir quejándose acerca del feminismo.

Si nos fijamos en la votación sobre el Brexit, mi familia se lamentaba de que las mentiras abundasen tanto en ambos bandos, lo cual es cierto, claro (los partidarios de la salida se desdijeron de muchas de sus promesas de campaña en cuanto acabó el recuento de votos); pero lo que importa en términos periodísticos es que estas trolas procedían de los medios de comunicación que apoyaban a uno y a otro campo.
Esto es lo que hace que muchos de nosotros nos arrepintamos del sentido que dimos a nuestro voto. Ahora Google contesta a preguntas como “¿Qué supone el Brexit?” porque los canales de noticias tradicionales no lograron facilitar este tipo de información de un modo claro y no sesgado.
Seguro que todos conocemos a gente así. Seguramente se sientan a nuestro lado en el trabajo o comparten nuestra cama por la noche. Son amigos, colegas y allegados. No los han llevado al huerto los medios sociales, o el periodismo ciudadano sino que han acabado en el huerto por lo poco fiables que se han vuelto actualmente los medios de comunicación “mainstream”.
¿Qué les dije yo a mis seres queridos? Les informé de que había de hecho una fuente omnipresente e ilimitada de información gratuita a la que se puede acceder gracias a un dispositivo de mano. Es un pozo sin fondo, les dije, pero tenéis que explorarlo.
Cuando se hace uso de la tecnología son innumerables las maneras de alcanzar la verdad, o, al menos, de hallar una verdad con la que identificarse. Cada día tenemos al alcance de nuestros dedos todo un mundo de contenidos, y la mayor parte de estos carecen de un propósito específico predeterminado. Para los temas complejos, las aclaraciones las recabo en fuentes que son Intenet, los medios digitales y las redes sociales.
Los medios tradicionales todavía desempeñan una función vital en nuestra sociedad, pero ya no son la panacea que fueron en los tiempos del "reportaje".
Y ésta es una verdad que hemos de aprender a aceptar.

AMPLIAR NUESTROS HORIZONTES, O BIEN ¿MOSTRARNOS LO QUE QUEREMOS?

Viner afirma que las grandes empresas de la red, como Facebook o Google, más que ampliar nuestros horizontes, animándonos a consultar un mayor número de fuentes, lo que hacen es convertirse en anteojeras que refuerzan nuestras opiniones preexistentes y achican nuestra cosmovisión.
Viner nos dice que las búsquedas de Google o los algoritmos de tendencias en FB impiden que podamos descubrir perspectivas que cuestionen nuestros prejuicios. Básicamente, que nos ceban con cosas que ya sabíamos y que, por lo tanto, sólo estamos en disposición de digerir aquello que querríamos leer.
Si bien soy el primero en reconocer que la red no es lo abierta que debiera, prefiero aventurarme en Google más que resignarme a las limitadas fuentes que ofrecen los medios de toda la vida.
Si, tal como se pretende por parte de algunos, los empleados de Facebook son poco honestos y  favorecen sus propias opiniones personales cuando filtran las noticias y fijan las tendencias, esto sería algo ciertamente peligroso. Los usuarios de los medios sociales no consideran que hayan de ser objeto de sesgos políticos; y tienen toda la razón del mundo en esto.  
Sin duda es legítimo preocuparse por el uso de las tecnologías y de sus plataformas como instrumentos para que exista un periodismo independiente, honesto y veraz. Comparto muchas de estas preocupaciones, como por ejemplo la capacidad de publicaciones de calidad como el Guardian de poder seguir a flote en unas aguas infectadas por el Churnalism [periodismo a base de refritos] en que los titulares sensacionalistas mandan y el contenido de la empresas de marketing se mezcla con la información seria; unas aguas en que el cortar y pegar se considera lo más habitual.
Sin embargo, sería injusto demonizar la tecnología en su conjunto, pues ésta ha hecho más para favorecer la libertad de expresión y democratizar el mundo del periodismo que cualquier reportero, periódico o primicia. La mayor parte de los que pasamos de los 30 jamás habríamos soñado llegar a donde estamos hoy; al menos si los planteamos en términos de diversidad de opiniones y voces.
Veamos el impacto que tuvo Wikileaks en su más bien breve recorrido. Si alterar la verdad significa que ahora puedan hacerse oír los denunciantes internos (whistleblowers), entonces bienvenida sea la novedad.
Se esté más o menos de acuerdo con el enfoque disperso, y al decir de algunos, temerario de Wikileaks, es un hecho que obliga a los gobiernos a rendir cuentas; y la información que facilitaron acerca de las guerras en Irak y Afganistán contribuyeron a conformar nuestra comprensión de estos conflictos.
Siguiendo la estela de la labor pionera de Snowden sobre sus revelaciones de la NSA [Agencia Nacional de Seguridad], el propio Guardian  se puso a actuar con la plataforma de denunciantes llamada Secure Drop, que se nutre de información aportada por loa ciudadanos bajo cubierto del anonimato. Son estos unos instrumentos valiosísimos en nuestra sociedad moderna.  
La tecnología es algo que, por su propia naturaleza, altera las cosas, y está bien que sea así: desde siempre la tecnología ha alterado las comunicaciones, los transportes, los medios de pago, el ocio y el comercio. En la mayoría de los casos estas alteraciones son avances de los que no querríamos deshacernos. Los medios de comunicación no son una excepción, y como todo en la vida, deben evolucionar al tiempo que se mantienen firmes en sus principios.  

No, la tecnología no impide llegar a  la verdad. En muchos casos, es nuestra única esperanza de poder alcanzarla.

Chris Smith